viernes, 20 de abril de 2012

¿Son saludables los refrescos light? ¿Ayudan a adelgazar?


Antes de empezar, hay que dejar claro que este tema no tiene una respuesta científica definitiva. Las investigaciones están todavía en sus principios y lo que hacen exactamente los refrescos light a las personas que los beben es, de momento, confuso desde este punto de vista. 

Aún así veremos que hay pruebas bastante importantes de sus posibles efectos negativos o contraproducentes.


Lo que sí puedo decir es que aunque no sería justo afirmar que te matarán o te harán obeso, lo mejor es evitar todo tipo de refrescos, incluidos los light. 

Saben raro, tienen una lista larguísima de ingredientes impronunciables y muchas personas que no tienen éxito con sus dietas los beben continuamente.

Hay dos cosas a tener en cuenta cuando se hace alguna conclusión acerca de los refrescos light en una dieta saludable. ¿Son sus ingredientes una amenaza para tu salud tanto a corto como a largo plazo (incluida la salud de tus hijos)? ¿Es una especie de “metadona” para el azúcar, impidiendo que comas saludable y haciendo que nunca elimines el deseo de cosas dulces ya que estás bebiendo algo que imita al azúcar?

Primero los ingredientes. ¿Qué hay en una lata de refresco light típica?
Agua carbonatada, algún tipo de colorante, y conservantes como el benzoato de potasio son prácticamente inocuos. Nada de qué preocuparse. Son el resto de ingredientes los que nos interesan (o preocupan): edulcorantes artificiales y el ácido fosfórico.  Veamos los dos edulcorantes más comunes, aspartamo y sucralosa. ¿Son peligrosos?



El aspartamo tiene mala fama. Estudios con altas dosis en ratas  lo clasifican como cancerígeno, pero en dosis increíblemente altas. Una lata de refresco light probablemente no te dé cáncer. ¿Recomendaría evitarlo para madres embarazadas? Sí ¿Me parecería preocupante beber varias latas al día? Sí.  La conclusión básica es que no hay evidencia clara de un peligro inmediato por el consumo de aspartamo, pero sí hay una gran cantidad de evidencia anecdótica que relacione el aspartamo con dolores de cabeza, migrañas, ataques de pánico y otros males preocupantes Aparte de saber fatal, lo que es suficiente para mí, hay personas que parecen tener problemas reales de salud con el aspartamo. No todo el mundo, obviamente, pero algunas personas sí. Si sientes algo parecido después de consumirlo, no ignores las reacciones de tu cuerpo y evítalo la próxima vez.

La sucralosa, también conocida como Splenda es un edulcorante popular que es a menudo llamado “natural” porque se fabrica a partir del azúcar. Es 3.3 veces más dulce que el aspartamo, 600 veces más dulce que la sacarosa y parece dejar un mejor sabor de boca que el aspartamo. Igual que éste, la mayoría de estudios que arrojan efectos negativos para la salud usaron dosis increíblemente altas de sucralosa. No soy un fan, pero no creo que el consumo normal de Splenda te mate.  Hubo un estudio  que encontró que las dosis normales de sucralosa (entre 1,1 y 11.1 mg/kg al día) tuvieron un impacto negativo en la flora intestinal en ratas y condujo a un aumento de peso, aunque un análisis posterior cuestionó estos resultados.También está el hecho de que la sucralosa es normalmente combinada con algo llamado Acesulfamo-K (denominado E 950), otro edulcorante que muchos expertos consideran debería ser sujeto a más pruebas de toxicidad. Mi opinión es que los estudios que he encontrado mostrando efectos negativos no son del todo fiables, pero mejor evitar todo este tipo de químicos extraños.



Además está el ácido fosfórico. El tema es que los fabricantes de refrescos lo usan en lugar del ácido cítrico (porque este último es más caro), pero es probable que haga que tengas menos calcio en los huesos. ¿Es esto cierto? Bueno, está claro que los alimentos que contienen fósforo (como la carne y los lácteos) ayudan a fortalecer los huesos, en lugar de desmineralizarlos. Pero el fósforo no es lo mismo que el ácido fosfórico, el cual ha sido relacionado con pérdida de densidad ósea y osteoporosis en estudios epidemiológicos.  Uno en concreto concluyó que las bebidas de cola (tanto la normal como la light) estaban fuertemente relacionadas con la pérdida de densidad ósea esto es principalmente debido a la combinación de cafeína con el ácido fosfórico. Un estudio más reciente encontró que eran las bebidas con cafeína las que provocaban una mayor excreción de calcio, por lo que de momento no se puede afirmar con rotundidad la culpabilidad del ácido fosfórico.

Pero es importante recordar que hay que tener cuidado al analizar el valor de un alimento individualizando cada ingrediente (aunque los refrescos light no son un alimento, son más bien un consumible cuyo propósito es supuestamente ayudar a perder peso evitando el azúcar). Así que juzguémoslos en eso, ¿cumplen con su papel? ¿Ayudan a perder peso sustituyendo nuestro consumo de azúcar por un consumo de edulcorantes bajos en calorías y nos ayuda a reducir nuestro deseo de dulces?

En general, no. Si buscas en los estudios científicos, los refrescos light han sido repetidamente relacionados con aumento de peso y mayor incidencia de síndrome metabólico.

Un estudio encontró pruebas de una relación dosis-respuesta linear. Cuanto más refresco light bebían las personas, más probabilidad tenían de tener sobrepeso u obesidad. Como comenta Sharon F. la autora del estudio ,“por cada refresco light extra que nuestros participantes bebían al día, eran un 65% más propensos a desarrollar sobrepeso durante los próximos 7 u 8 años, y un 41% más propensos a convertirse en obesos”.

Otro estudio analizó la dieta de más de 9500 hombres y mujeres entre las edades de 45 y 64 años y encontró que beber refrescos light estaba asociado con un 34% más de riesgo de desarrollar síndrome metabólico, enfermedad que produce triglicéridos altos, grasa abdominal, resistencia a la insulina y obesidad que está tan extendida en la actualidad. 

Los autores de ambos estudios especulan que beber refrescos light simplemente aumenta la duración del las ganas de tomar azúcar, en lugar de eliminarlas. En este escenario, los refrescos light no regulan el deseo de azúcar, lo aumentan y las personas que los beben simplemente buscan otras fuentes de azúcar real.

Además puede que algo más esté ocurriendo aparte de esto: los hábitos dietéticos y peso de un grupo homogéneo de mujeres de edad media fueron estudiados durante un año. A pesar del peso inicial e inexplicable por los “patrones de alimentación”, las consumidoras de refrescos light eran más propensas a ganar peso que las que no los bebían. No tenían una dieta muy diferente de las que no los bebían y aún así aumentaron de peso. Y hay más…

Un estudio más reciente dividió ratas en 2 grupos. El primero recibió dosis orales de agua edulcorada con los máximos diarios aceptables de sacarina, aspartamo, ciclamato y acesulfamo-K, mientras que el segundo grupo recibió agua corriente. Los dos fueron alimentados con pienso para ratas. Mientras que el número de calorías ingeridas era el mismo en los dos grupos, las ratas que fueron expuestas a edulcorantes experimentaron un aumento mayor de su peso. Aparentemente estas ratas no comían más de lo normal por estar menos saciadas y aún así ganaron más peso. 



¿Están los bebedores de refrescos light ingiriendo más azúcar para compensar las calorías que faltan? ¿Están sus hormonas que indican los niveles de saciedad alteradas por algún tipo de químico? ¿O hay algo en estos refrescos que realmente está causando un aumento de peso independiente de las calorías que se tomen?

Simplemente no se sabe.  Lo que sabemos es que nuestros cuerpos responden a todo lo que se encuentran. Si levantas pesas, le mandas un mensaje a tu cuerpo (construye más músculo, haz que los huesos sean más densos). Cuando comes también provocas una respuesta, incluso antes de que los alimentos lleguen a tu intestino. Y los refrescos light contienen químicos potencialmente dañinos y ácido fosfórico. La mayoría de las personas que los beben para perder peso no tienen éxito, y la mayoría de pruebas epidemiológicas y algunas pruebas clínicas han relacionado el consumo de estas bebidas con la incidencia de obesidad. Parece ser que saborear el azúcar sin una dosis calórica correspondiente altera tus señales hormonales de saciedad normales cuando ingieres alimentos, o tal vez confiar en azúcar falso hace más difícil dejar el verdadero.

Por supuesto, si tienen un lugar en tu dieta es decisión tuya. Tal vez a ti te vaya bien y pierdas más peso o experimentes un alivio de la necesidad de azúcar con estos refrescos. Tal vez bebas uno cada varios días y no más. Si eres un adicto a los refrescos light tal vez te vaya bien probar a eliminarlos de tu dieta poco a poco. Bebe un poco menos de lo habitual y mira a ver cómo te sientes. Yo creo que idealmente deberías eliminar estas bebidas por completo. Pero hagas lo que hagas no empieces con el hábito después de haber leído este artículo.

Cualquier comentario o experiencia sobre las bebidas light dejadla en los comentarios!

Por Yerai Alonso

Fuente: Marksdailyapple 


 

3 comentarios:

  1. Hola, me ha gustado mucho tu artículo y estoy de acuerdo con lo que dices. Sólo una pequeña cosa, si tengo que elegir, elegiré siempre el refresco light, porque como muy bien dices no se sabe de forma definitiva si el refresco light puede ser peligroso o no, pero desde luego los que tienen azúcar o fructosa sí: http://www.blogger.com/blogger.g?blogID=7157577011368896354#editor/target=post;postID=776451783707034345

    Un saludo

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  2. Hola Gervasio! muy interesante tu blog y el de recetas! aunque el link que pusiste en tu comentario no me funciona...

    tienes razón en que teniendo que elegir es probable que sea mejor el light, pero estoy bastante seguro de que ambos tienen efectos perjudiciales. Por eso cuando salgo a comer fuera siempre pido agua para beber

    Un saludo!

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  3. Tienes razón, este este es el link correcto.
    http://midietanatural.blogspot.com.es/2012/04/azucar-y-corazon.html

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