viernes, 28 de septiembre de 2012

¿8 vasos de agua al día?



Uno de los consejos más aceptados por la sabiduría convencional es que hay que beber mucha agua. En concreto se recomiendan unos 8 vasos al día, incluso aparecen reflejados en la base de muchas pirámides alimenticias (junto con granos y cereales, pasta y pan...). 

Como siempre me gusta preguntarme el por qué de las cosas así que decidí investigar hasta qué punto es necesaria esta súperhidratación y si puede tener consecuencias negativas.

El origen de la recomendación de 8 vasos al día viene de una serie de estudios realizados en los años 40 en los que se concluyó que la cantidad de agua recomendada debe ser alrededor de 1 ml. por caloría consumida. Y ya que su recomendación era de 2000 calorías al día, les salía una aproximación de 2 litros al día, o unos 8 vasos. 

Lo que no tuvieron en cuenta es que una buena parte del agua que necesitamos puede ser obtenida de los alimentos que consumimos. En otras palabras, puede que no sea necesario beber 8 vasos al día. 

Además el café, té y otras bebidas que consumas también cuenta como agua, ya que sólo en muy grandes cantidades pueden tener un efecto diurético que haría que restaran al total de agua.

Una persona media puede obtener hasta un 20% de su agua diaria de los alimentos que ingiere. Y si tu dieta tiene una gran parte de verduras y algo de fruta pues el porcentaje es todavía mayor.

En mi caso no suelo tener mucha sed, incluso cuando hago deporte, por lo que tomarme 8 vasos al día me resultaría completamente forzado. Con unos 3 o 4 tengo, y algunos días menos. Sólo cuando tengo sed. Y creo que si no viviera en un sitio tan caluroso ni hiciera tanto ejercicio bebería aun menos.

No hay ninguna evidencia científica de que beber 8 o más vasos de agua al día prevenga el estreñimiento, piedras en el riñón, cáncer de vejiga, infecciones urinarias etc. Propiedades que se suelen atribuir al alto consumo de agua.

Por otro lado, hay algunas posibles consecuencias negativas de la hidratación en exceso: el consumo crónico de agua en exceso puede causar que baje la concentración en sangre de algunos electrolitos importantes, una enfermedad llamada Hiponatremia.

Además veamos la siguiente hipótesis de Mark Sisson sobre el consumo de agua en exceso durante las comidas:
“La sabiduría convencional sugiere que beber agua durante las comidas está bien, incluso se recomienda. Pero sospecho que pueden surgir algunos problemas digestivos cuando se beben grandes  cantidades de agua u otros fluidos durante la comida.
El proceso digestivo empieza y depende de un ambiente muy ácido en el estómago (un pH de 1 a 2, idealmente). Este ambiente altamente ácido también controla cuánto tarda el estómago en vaciarse. Cuando bebes muchos fluidos con tu comida, estás diluyendo el ácido estomacal y disminuyendo su capacidad para digerir la comida. 
Me aventuraría a decir que muchos casos de reflujos, gases, malestar estomacal y otros problemas comunes podrían ser controlados simplemente bebiendo menos agua durante el día y evitándola durante las comidas (excepto quizás un poco de vino, el cual tiene un pH más cercano al del ácido estomacal y ha sido comprobado que ayuda a la digestión). 
Esto podría explicar también por qué algunas proteínas, que sólo pueden ser descompuestas en condiciones óptimas de pH, pasan a los intestinos parcialmente digeridas y por lo tanto puede que sean reconocidas como “invasores externos” por el sistema inmunitario y provoquen una respuesta inmunitaria que luego es diagnosticada como alergia a algún alimento.
Además, aunque mucha gente no lo sepa, el estómago es una de las primeras líneas de defensa del sistema inmunitario. Bacterias y levadura que regularmente consumes con la comida pueden ser fácilmente tratadas con un estómago muy ácido, previniendo lo que podría en otros casos convertirse en un caso de intoxicación o en el largo plazo una infección del tracto intestinal. 

Si disuelves todos tus alimentos en agua el pH sube lo suficiente como para posiblemente permitir que esas bacterias pasen a los intestinos donde pueden causar todo tipo de problemas.
Incluso los virus del resfriado o de la gripe que se encuentran en el aire a nuestro alrededor son generalmente desarmados por un estómago ácido normal (después de haber sido inhalados y filtrados con mucosa al estómago). Beber mucha agua durante el día puede que también desarme esta seguridad.”
¿Entonces cuánta agua hay que beber?  Mi recomendación es dejarse guiar por el instinto que nos ha ayudado a sobrevivir durante millones de años. Piensa en nuestros ancestros, seguro que no cargaban una botella de agua mineral para ir bebiendo sorbitos durante todo el día. Es más probable que bebieran ocasionalmente, cuando pudieran y tuvieran sed.

Nuestra necesidad de agua depende de muchos factores, y hay ocasiones en las que sí es recomendable beber más (mujeres embarazadas o amamantando, problemas de riñones, del tracto urinario...). También si haces una sesión intensa de ejercicio y sudas mucho es normal que necesites más agua. De resto podemos confiar en que nuestro cuerpo nos avisará cuándo es hora de hidratarnos.

Por Yerai Alonso

Fuente: Marksdailyapple

1 comentario:

  1. Beber agua cuando tienes sed de verdad, osea que buscas y no tienes. Pasa un buen rato y encuentras un buen vaso de agua fresca. Que placer, tu cerebro te recompensa con endorfinas del placer. Que tontería tan barata y sencilla ¿Verdad?

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