lunes, 2 de junio de 2014

La dieta Whole30

La dieta Whole30 es un programa que fue desarrollado en 2009 y que ha ido ganando popularidad con el tiempo. Todo empezó con el libro “It starts with food” por Dallas y Melissa Hartwig, que se convirtió en un bestseller.

A los que apostamos por el estilo de vida paleo nos puede interesar ya que básicamente es una especie de dieta paleo estricta durante 30 días. Así que en este artículo les detallaré esta dieta para quien se anime a probarla.

La premisa principal de Whole30 es eliminar todos los alimentos dañinos para la salud. No estoy seguro que la justificación de por qué piensan que estos alimentos son dañinos sea la que proponemos en la dieta paleo (desde un puesto de vista evolutivo) como hacemos en la dieta paleo al explicar nuestro punto de vista evolutivo. Pero aun así creo que aciertan de pleno en los alimentos que eliminan y los que promueven.


Sin más vamos a ver las reglas que componen esta dieta tal y como aparecen en su página web  y que te darán toda la información necesaria si quieres seguirla.

Come alimentos de verdad

Carne, marisco, pescado, huevos, mucha verdura, algo de fruta (evitar zumos de fruta) y muchas grasas saludables que provengan de coco o aguacate, aceites, frutos secos y semillas. Come alimentos con muy pocos ingredientes, que sean todos pronunciables, o mejor que no tenga una lista de ingredientes ya que son alimentos naturales no procesados.

Evita estos alimentos durante 30 días

Evitar estos alimentos y bebidas te permitirá recuperar tu salud y metabolismo normal, reducir la inflamación sistémica y te ayudará a descubrir cómo afectan estos alimentos a tu salud, estado físico y calidad de vida.

  • No consumas azúcar añadido de ningún tipo, real o artificial. Nada de sirope de arce, nécar de agave, azúcar de coco, Splenda, Equal, Nutrasweet, xylitol, stevia, etc. Lee las etiquetas, las empresas ponen azúcar en sus productos de formas que puede que no hayas descubierto.
  • No consumas alcohol de ninguna forma, ni siquiera para cocinar. (Ni tabaco por supuesto).
  • No comas granos. Esto incluye (pero no está limitado a) trigo, centeno, cebada, avena, maíz, arroz, amaranto, trigo sarraceno, granos germinados y el resto de pseudo-cereales sin gluten como la quinoa. También incluye  todas las formas en las que añadimos trigo, maíz y arroz en la comida. De nuevo, lee las etiquetas.
  • No comas legumbres. Incluye todo tipo de judías, guisantes, lentejas y  cacahuetes. Nada de crema de cacahuete por supuesto. Esto también incluye todas las formas de SOJA, salsa de soja, miso, tofu, tempeh, edamame y el resto de formas en la que la soja está presente en los productos alimenticios, sobre todo cuidado con la lecitina`(mirar ingredientes).
  • No comer lácteos. Incluye todo tipo de leches de cualquier animal, queso, kéfir, yogurt (incluso griego), nata etc. Con la excepción de la mantequilla clarificada o ghi.
  • No comas patatas. Esto es un poco arbitrario, pero si estamos intentando cambiar tus hábitos (patatas fritas) y mejorar el impacto hormonal de tus alimentos, es mejor dejar fuera las patatas.
  • No consumas carragenanos, carragenina, glutamato monosódico ni sulfitos. Si estos ingredientes aparecen en algún producto, éste no entra en tu dieta Whole30.
  • No consumas alimentos “paleoificados”. Nada de intentar seguir comiendo los mismos alimentos pero con otros ingredientes. Con esto nos referimos a hacer comida basura con ingredientes paleo por ejemplo tartas de banana, muffins de harina de almendras, brownis sin harina, o helado de leche de coco. No trates de imitar la comida basura durante los 30 días.

La última regla es: no se te permite pesarte ni tomar ningún tipo de medida antropométrica durante los 30 días. Se trata de un cambio más importante que sólo el peso corporal y si te centras en este aspecto perderás el resto de beneficios importantísimos para tu salud así que nada de pesarse, analizar tu grasa corporal o comparar tu imagen durante los 30 días del Whole30 (aunque sí que te recomendamos pesarte antes y después para que puedas ver uno de los resultados tangibles cuando acabe el programa).

La letra pequeña

Estas comidas son excepciones que están permitidas durante el Whole30.

  • Mantequilla clarificada o ghi. Esta es la única forma de lácteo permitida. La mantequilla normal no, ya que las proteínas de la leche que se encuentran en la mantequilla no clarificada pueden impactar los resultados del programa. 
  • Zumo de frutas como endulzante. Algunos productos usan zumo de naranja o manzana como endulzante. Esto está permitido, como ingrediente añadido durante la Whole30 pero esto no significa que te puedas beber un vaso entero de zumo de fruta.
  • Algunas legumbres: Puedes comer judías verdes y guisantes tirabeques. Técnicamente son legumbres pero son mucho más “vainas” que otra cosa, y la materia verde vegetal es generalmente buena para tu salud. 
  • Vinagre: La mayoría de formas de vinagre, incluyendo el blanco, balsámico, de manzana, de vino y de arroz están permitidos durante la dieta Whole30. Las únicas excepciones son los que tienen azúcar añadido como el de Módena.

Pruébalo durante 30 días

Tu único trabajo durante la dieta Whole30 es concentrarte en elegir los alimentos correctos. No necesitas pesarlos ni contar las calorías, no necesitas preocuparte de si son orgánicos, alimentados con pasto o de corral. Solamente preocúpate de cómo seguir la dieta en cualquier situación y en cualquier circunstancia especial, bajo cualquier tipo de stress durante 30 días seguidos.

¿Tu único trabajo? Comer alimentos saludables.

La única forma de que funcione es que lo pruebes durante los 30 días sin trampas, recaídas o “ocasiones especiales”. Esto lo sabemos por experiencia y conocimientos. Se necesita tan poco para romper el ciclo curativo: un trocito de pizza o un poquito de leche en el café y habrás echado todo a perder, tu única solución sería volver a empezar desde el día 1.

Sólo son 30 días.


Algunas palabras por tu bien

Para todos los que estén planteándose hacer la Whole30 o que lo intentaron pero no pudieron evitar cometer algún fallo:

  • No es difícil: no se te ocurra decir que es difícil. Luchar contra el cáncer es difícil. Dar a luz a un bebé es difícil. Perder a un ser querido es difícil. Beber café solo no lo es. Has hecho en tu vida cosas más difíciles que esto y no tienes excusa para fallar. Son sólo 30 días y se trata de la salud de  tu cuerpo, el único que tendrás y que te acompañará durante toda tu vida. 
  • Ni se te ocurra la idea de un “desliz”. A no ser que te tropieces y te caigas con la boca abierta en una caja de Donuts, no hay desliz que valga. Si comes algo que no está dentro del programa es tu elección. Siempre es tu elección así que no lo razones como que fue un accidente o no lo pudiste evitar. 
  • Nunca tienes por qué comer algo que no quieres comer. Todos somos adultos. Aprende a decir que no. Sólo por  que sea el cumpleaños de tu hermana o la boda de tu amigo no significa que tengas que comer algo. Siempre es tu elección y esperamos que no te dejes llevar por la presión de tu grupo de amigos como cuando tenías 15 años.
  • Requiere un poco de esfuerzo. Hacer la compra, planear tus comidas, buscar qué comer cuando no estás en casa, explicar la dieta a tus amigos o familia, y manejar el stress será desafiante en algunas ocasiones.
  • Puedes hacerlo. Ya has llegado muy lejos como para rendirte. Quieres hacerlo. Necesitas hacerlo. Así que deja de pensar en ello y empieza a hacerlo. Ahora mismo dile a alguien que vas a hacer la Whole30.
Como ven se trata de una dieta paleo muy estricta. Creo que puede ser realmente útil para bajar de peso y mejorar la salud y quien sea capaz de hacerla verá increíbles resultados.

Yo personalmente no la he probado así que animo a quien lo haya hecho o lo esté haciendo a que comparta su experiencia.

Por Yerai Alonso

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