miércoles, 23 de julio de 2014

Más sobre la Leptina, la Hormona del Hambre

Después del controvertido artículo sobre la leptina, creo conveniente seguir indagando en el tema para quienes quieran saber más.

En primer lugar les dejo el resumen del artículo anterior, una visión muy general de cómo funciona la leptina:

Resumen: La leptina controla el hambre, si tienes niveles altos de leptina no tienes hambre. Si comes mal, una dieta alejada de la dieta evolutivamente natural y tienes un estilo de vida poco saludable (stress, falta de sueño) el funcionamiento de la leptina se atrofia y aunque tengas leptina sigues teniendo hambre.

El tema de este segundo artículo va a ser la resistencia a la leptina, por qué se atrofia el funcionamiento de la leptina y por qué las personas obesas, a pesar de tener altos niveles de leptina (que se genera en las células grasas) se vuelven resistentes a la misma y siguen teniendo hambre.




Algunas de las hipótesis que comentábamos que pueden ayudar a evitar la resistencia a la leptina son evitar la fructosa y la lecitina, dormir suficiente y bien, y no hacer cambios drásticos en la dieta. Pero hay más cosas a tener en cuenta si quieres tener unos niveles adecuados de leptina y una correcta sensibilidad a esta hormona.

Dependiendo en cómo te tomes las cosas esto pueden ser buenas noticias o malas. 

Lo puedes ver como una cosa más de la que preocuparte o una forma nueva de mejorar tu salud o tu apariencia. Realmente si quieres tener una vida sana y un cuerpo óptimo genéticamente no hace falta que le pongas mucho asunto a este tema, con hacer una dieta pelo normal y ejercicio regular te será suficiente.

La información que viene a continuación es para aquellos que busquen ajustar al máximo las características de su dieta para conseguir objetivos como por ejemplo tener un porcentaje muy bajo de grasa corporal.

Recuperación de carbohidratos

La dieta paleo es una dieta con carbohidratos bajos-moderados. Esto puede hacer que en algunas personas sus niveles de leptina bajen, su pérdida de peso se estanque y tengan hambre con mucha frecuencia.

Para mejorar esta situación puedes hacer un dia o dos de la semana (como máximo), el día que más fuerte entrenes y por lo tanto vacíes más las reservas de glucógeno, en el que tomes una cantidad bastante más alta de carbohidratos y limites la cantidad de grasa.

¿Con qué alimentos hacerlo?  Las mejores fuentes para alguien que esté haciendo dieta paleo son las batatas (boniatos) y la fruta. Ese día comerás más calorías de lo normal y más carbohidratos de lo normal, al menos 250-300 g. de CH. Esto causará que tus niveles de leptina suban y por lo tanto no tengas tanta sensación de hambre y tu cuerpo queme grasa.

Inflamación causada por excesivo omega-6 y resistencia a la leptina.

Aunque probablemente no necesites otro motivo para evitar la inflamación sistémica (que causa problemas cardiacos, subida de peso y cáncer), parece ser que esta inflamación también influye en la resistencia a la leptina.

La inflamación excesiva ha sido siempre fuertemente asociada con la resistencia a la insulina, obesidad, y otros síntomas del síndrome metabólico.

Una de las respuestas del cuerpo a la inflamación es la interleucina-6 (IL-6), responsable de regular la fiebre y la fase aguda de nuestra respuesta inmunitaria. Cuando nuestras concentraciones de grasa en los tejidos tienen muchos más omega-6 que omega-3 (como ocurre en la mayoría de personas en la actualidad), se crean cantidades excesivas de IL-6

La reacción del cuerpo a estas cantidades excesivas de IL-6 es la liberación de una sustancia llamada supresor de señal de citoquinas (SOCS). Una de sus variedades, el SOCS-3 tiene una relación interesante con la leptina. 

Después de que hayas liberado leptina, el SOCS-3 es liberado para que se una a los receptores de leptina y cese su acción. Esto es un proceso normal, pero cuando tienes una persona que tiene una dieta terrible con altísimas concentraciones de omega-6, que le produce una inflamación sistémica que libera grandes cantidades de IL-6 y de SOCS-3, la resistencia a la leptina se convierte en patológica.

Reduce los aceites vegeales y recupera tu balance de omegas comiendo pescado o suplementando aceite de pescado y evitarás la inflamación proveniente de la dieta. No sobreentrenes y evitarás la inflamación proveniente del ejercicio.

Resistencia a la leptina y resistencia a la insulina

Como comentábamos anteriormente, la recuperación es de carbohidratos, no de grasas ni proteínas, ya que los carbohidratos estimulan mayor secreción de leptina. ¿Por qué? porque la insulina estimula la leptina.

La insulina se libera en respuesta a la ingesta de alimentos, la leptina se libera en respuesta a la insulina, y el resto del cuerpo sabe que los niveles de energía son los adecuados.

En un individuo saludable esto funciona perfectamente, y el resultado es una reducción del apetito. El problema es que nuestros genes no están preparados para la epidemia actual de resistencia a la insulina. Cuando tienes resistencia a la insulina significa que tienes de forma crónica altos niveles de insulina circulante y por lo tanto, altos niveles de leptina circulante. Esto desenvoca en que a tu resistencia a la insulina se le añade una resistencia a la leptina.  

Constantes niveles elevados de leptina predicen la aparición de obesidad y resistencia a la insulina. Como vemos estamos ante otro de los circulos viciosos hormonales en los que quedan atrapados los consumidores de dietas "modernas".

Las investigaciones sobre esta hormona continúan pero hasta que sepamos algo más los principales consejos son: duerme bien, no sobreentrenes, come dieta paleo y evita el stress, azúcares, aceites vegetales y productos industriales.

Por Yerai Alonso

Fuentes: 
Marksdailyapple
Whole Health Source
Pubmed

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