viernes, 31 de octubre de 2014

[Testimonio] Cómo incorporar el estilo de vida paleo con una vida familiar y profesional estresante

Les dejo un testimonio bastante interesante y muy práctico para quienes crean que debido a la vida familiar y al trabajo no tienen tiempo o que están demasiado estresados como para llevar un estilo de vida paleo. Se trata del caso de Paul Attia, hermano del famoso blogero paleo estadounidense Peter Attia. 




A la edad de 24, estaba en 2 equipos universitarios de diferentes deportes mientras estudiaba derecho; pensaba que estaba bastante ocupado. Una "muy corta" década después, estaba trabajando en prácticas en un trabajo muy intenso como fiscal penal, estaba casado y tenía 3 niños menores de 3 años; ahí fue cuando entendí lo que significaba estar bastante ocupado. Durante este periodo, tuve que aprender mucho y adaptar mi estilo de vida y mis comportamientos para poder seguir persiguiendo mis metas. Durante este mismo periodo fue cuando mi hermano me enseñó lo que era el estilo de vida paleo.


Mis metas eran bastante similares, sin duda, a las metas que tendréis muchos de vosotros. Por ejemplo, quiero ser el mejor esposo y el mejor padre posible, un profesional consumado en mi trabajo y vivir un estilo de vida muy rico y saludable. Las metas, como muchos sabréis, equivalen a mirar un mapa y señalar un destino, te dicen a dónde quieres ir. Este testimonio lo escribo para que sepáis cómo incorporar el estilo de vida paleo a mi vida me está ayudando a alcanzar ese destino. Creo que mis experiencias serás muy similares a las vuestras y que este testimonio os ayudará a incorporar este estilo de vida en vuestras ajetreadas vidas familiares y profesionales.

En ese sentido, y para demostrar mis mañas de abogado, dividiré mi relato en tres partes separadas pero relacionadas. "Padre en forma vs. Padre gordo", "Hijos paleo" y "Entrenamientos de ejecutivo"

Padre en forma vs. Padre gordo



Como puedes deducir por lo anterior, mi transición para convertirme en padre fue bastánte rápida. En mi 30 cumpleaños estaba soltero y sin hijos. A la edad de 34 estaba casado y tenía 3 hijos. Mi mujer y yo tenemos un pasado parecido. Ella fue campeona nacional de atletismo en pista y carreras campo a través, y fue varias veces campeona universitaria en estas disciplinas. Ambos somos muy intensos en la persecución de nuestras pasiones. Así que, una vez que nos casamos, decidimos tomar el mismo enfoque con nuestra familia. Queríamos una familia grande y construirla a ritmo rápido.

Cuando me convertí en padre, reconocí rápidamente que tenía que elegir si quería ser un padre en forma o un padre gordo. También supe que no elegir ninguna de las dos realmente era elegir la segunda opción... uno tiene que ser proactivo para ser un padre en forma.

Es importante darse cuenta de 2 factores críticos que concurren cuando un hombre se convierte en padre. En primer lugar, la cantidad de "tareas" en nuestra vida diaria crece de forma exponencial; simultáneamente, la cantidad de tiempo que tienes para completar dichas tareas desciende de forma exponencial. Es en este punto clave donde muchos se convierten en padres gordos. La mayoría de los otros padres que conozco comparten historias parecidas: eran jóvenes y saludables, se mantenían en forma haciendo ejercicio (corriendo, bicicleta etc.) de forma habitual o jugando a menudo a algún deporte (baloncesto, fútbol etc.) hasta que tuvieron un hijo. Pronto los ratitos por la mañana o por la tarde para correr ya no existían, ir un rato al gimnasio ya no era una opción y los partiditos de por la tarde se quedaron sin un jugador. Pronto también desapareció el deseo de "cuando tenga tiempo vuelvo a...".

Aquí entra en juego otro principio importante: cuanto más tiempo has estado sin ser activo físicamente, más difícil es volver a serlo.

Así que ¿cómo hacemos nosotros, como padres con niños pequeños (estoy escribiendo esto para padres, pero muchos de los principios sirven igualmente para madres), para cambiar la situación y asegurarnos de que podemos ser padres (y madres) en forma?

Vamos a ver primero los principios importantes:

En primer lugar elige, en tu mente, que es una meta que quieres conseguir. Si ni siquiera lo marcas como objetivo, no lo vas a conseguir. Segundo, decide hacer pequeños cambios, de forma consistente, durante un periodo largo de tiempo. El estilo de vida paleo trata de cambiar tus hábitos de forma que puedas mantenerlos... No se trata de implementar métodos que sólo puedes mantener durante un pequeño periodo de tiempo. Es una distinción imporante. Tercero, decide cuáles van a ser esos cambios e impleméntalos. Puede que tengan que ver con el tipo de ejercicio que vas a hacer, dónde lo vas a hacer o durante cuánto tiempo. Puede que estén relacionados con lo que comes, lo que no comes y en qué cantidad. Puede que estén relacionados con tu patrón de sueño, tu vida social o tu actitud hacia la vida. O puede que sea un conjunto de todo lo anterior.

Te daré unos cuantos ejemplos que yo usé. Primero, elegí que quería ser un padre en forma (las razones las explicaré luego). Segundo, decidí que necesitaba hacer algunos cambios en mi vida, necesitaba cambiar mi forma de ver el ejercicio y necesitaba cambiar la forma en la que comía. Como atleta universitario, mi idea de un entrenamiento era ir al gimnasio y pasarme unas cuantas horas allí. Una vez que fui padre, las oportunidades de escaparme al gimnasio durante horas desaparecieron. Por lo tanto, tenía que cambiar la idea de lo que significaba un entrenamiento para mí. Una vez que me di cuenta que un entrenamiento podía hacerse de muchísimas formas diferentes y en muchos sitios, con poco o ningún equipamiento, pronto supe que podía ser activo diariamente. Ese fue mi primer objetivo: hacer algo físicamente activo cada día. Por ejemplo algunos días iba al gimnasio, pero otros salía con la bicicleta una hora. Algunas veces puede ser un "entrenamiento de ejecutivo" de 10-20 minutos (más información a continuación). Algunos días es ir caminando al trabajo o en bicicleta y unas cuántas dominadas y flexiones cuando llego. Y otros días, simplemente un paseo con mis hijos, corremos y explorarmos. Sea como sea, me mantengo activo cada día.



También cambié mi forma de comer. Me di cuenta que un hombre de treinta y pico, no puede comer de la misma forma que uno de 15 o de veintipico. Implementé la dieta paleo en mi vida y me di cuenta que comer de esta forma me resultaba casi como "hacer trampas" ya que era muy fácil. Comía tanto como quería y cuando quería, simplemente elegía lo que comer de la lista de alimentos ideales; elegí nunca comer de la lista de comidas venenosas (por ejemplo azúcar) y algunas veces comía de la lista de alimentos "buenos, pero no ideales". Básicamente mi dieta es muy simple: mucha fruta, muchísima verdura, alguna carne de buena calidad y cero trigo. El azúcar es veneno. Intento no comer veneno.

Implementé estos cambios poco a poco, pero de forma consistente, y lo he seguido haciendo por un largo periodo de tiempo. Los resultados han sido gratificantes, estoy más saludable, en forma, fuerte y energético ahora que en los años anteriores.

Otra ventaja muy importante, de hecho, la más importante: soy más feliz. Y como consecuencia, soy mejor padre.

Ser un padre en forma en lugar de un padre gordo puede que parezca una decisión que te afecta a ti individualmente, pero en realidad es una decisión sobre lo que es mejor para tus hijos.

Cuando estás en forma, estás feliz, cuando estás feliz, disfrutas más la vida; cuando disfrutas más la vida, disfrutas más de tus hijos. Es bastante simple la verdad.

Cuando vuelvo de una vuelta en bici por la montaña, o de un entrenamiento en el parque (o en el gimnasio), me siento físicamente renovado, pero también me siento mejor mentalmente. Me siento bien por haber hecho algo productivo para mí mismo (aunque suene egoísta) y ahora puedo dedicarle tiempo a mis hijos sin problemas, en lugar de tener que cancelar un entrenamiento para dedicarle tiempo a mis hijos. Esta segunda opción suena como un sacrificio entrañable pero a largo plazo te hace infeliz y puede que te cree un pequeño resentimiento hacia tu familia.

Por supuesto ser un padre en forma tiene más beneficios: tienes más energía. Jugar con tus hijos pasa a ser algo que difrutas, no una tarea que te cansa. De hecho, te encanta y muchas veces eres tú el que da pie a ello. Los niños responden muy bien y grandes memorias y lazos se crean. Puedes incorporar aventuras y salidas físicamente activas con tu familia, como por ejemplo una caminata o simplemente jugar en el patio. Estar en forma abre puertas.

Por último, cuando me convertí en padre, un buen amigo me dijo: "no te preocupes cuando tus hijos no te escuchen, pero ten mucho cuidado porque te están viendo".

Los niños nos toman como ejemplo. Si quieres que tus hijos sean personas físicamente activas, que aman la vida y la aprovechan al máximo, no les digas que hagan algo, simplemente hazlo y probablemente sigan tu ejemplo.

Hijos paleo: implementando los principios de la vida paleo en una familia joven

Los niños son de por sí paleo en muchos aspectos. De hecho nosotros podemos aprender mucho observándolos. Por naturaleza a los niños les encanta moverse. Están perpetuamente interesados en correr, jugar, perseguir, saltar... Así que hay que promover eso todo lo que podamos. Organiza tu casa y tu vida de tal forma que jugar está permitido y promovido. Pon la televisión en una habitación que esté lejos de la zona principal de la casa, construye fuertes en el salón, juega a la cogida con tus hijos, llévalos de caminata. Dales alimentos buenos y enséñales desde pequeños por qué esos alimentos son tan buenos. Ellos siguen nuestro ejemplo. Cuando ven que disfrutamos las frutas y las verduras, frutos secos y semillas, siguen nuestro ejemplo. Organiza tu vida de tal forma que comida saludable y buena esté perfectamente disponible.


Mis días son bastante ajetreados, pero empiezan muy temprano con los niños y jugar es lo que hacemos desde temprano. Los niños empiezan su día, corriendo por el salón, persiguiendo a su padre y jugando a cosas por el estilo, incluso si todavía no son ni las 6 de la mañana. Les encanta y siempre quieren más. Mantenemos la casa llena de buenos aperitivos: anacardos, almendras, verduras troceadas, frutas y bayas son aperitivos normales para nuestros hijos. Y "placeres" como el helado los hacemos batiendo plátanos congelados con cacao en polvo.

Nuestros planes del fin de semana suelen ser caminar por el parque, escalar "montañas" (cualquier colina o escalera que encontremos) e ir al mercado del agricultor para encontrar alimentos de calidad para hacer aperitivos y el almuerzo.

Cada vez que hacemos alguna de las prácticas comentadas anteriormente, los niños parecen disfrutarlas más y más.

Entranamientos de ejecutivo: Cómo incorporar entrenamientos paleo en una agenda ajetreada



Como muchos de vosotros, parece que cada día tengo más y más cosas que hacer. Muchas veces me pregunto "¿Cuándo va a estabilizarse y parar de crecer mi lista de tareas?". Creo que finalmente he dejado de esperar una respuesta. Entre los 3 niños menores de 3 años y mis días en los juzgados, las "ventanas de oportunidad" para poder ir al gimnasio parece que cada vez son más pequeñas. Mi experiencia no es única, lo sé.

Para solucionar este problema, necesitamos usar un poco de creatividad en nuestra implementación del estilo de vida paleo, a pesar de nuestros horarios ocupados y caóticos.

Empecé a diseñar mis "entreamientos ejecutivos" cuando empecé a trabajar como abogado, hace casi una década, ya que cada vez tenía menos tiempo. Los llamé "ejecutivos" porque son eficientes y efectivos, y porque son muy útiles para gente con vidas muy ajetreadas.

Después de informarme sobre el estilo de vida paleo, empecé a implementar componentes de éste a mis entrenamientos, y ahora los disfruto mucho más.

Volvamos a los principios fundamentales. ¿Qué tareas haces cada día? Las respuestas más comunes son: ir al trabajo, ducharte, coger algo de comer... etc. Así que, ¿cómo puedes incorporar ejercicio y actividad física en esas tareas diarias? Cuando empecé a contestar estas preguntas, las respuestas me llevaron a hacer cambios pequeños pero muy importantes para mi vida. Mi forma de ir al trabajo ahora es una forma de hacer ejercicio: voy caminando, en bici, corriendo o incluso patinando.

Me compré una barra de dominadas para poner en una puerta de la oficina en el trabajo y de mi oficina en casa. Me puse el reto de hacer un determinado número de dominadas por la mañana antes de ducharme y al llegar al trabajo por la mañana. El número empezó siendo de un sólo dígito, en unos meses, era de 3 dígitos.

Compré una banda elástica y unas mancuernas para casa y otras para la oficina; e hice el mismo reto que con las dominadas.Y sin olvidarme de las clásicas flexiones, sentadillas etc. Ahora tengo unas series de entrenamientos ejecutivos que puedo hacer prácticamente en cualquier sitio, con muy poco o sin equipamiento, y trabajo esos ejercicios en mi vida diaria, ya sea 5 minutos antes de ducharme o 10 minutos a primera hora de la mañana. La clave es, que he incluído la actividad física en mi vida diaria de una forma que me resulta fácil y simple.


Mi rutina actual (léase: mi acuerdo con mi esposa), es que voy al gimnasio muy temprano los martes y jueves por la mañana (y a veces los sábados por la mañana). El resto de días mis mañanas normalmente las gasto corriendo con mis hijos, jugando, haciendo comida, cambiando pañales, "negociando con ellos" sobre lo que se van a poner ese día... la lista sigue. Esos días, mi "actividad física" incluye correr y jugar con los niños, mi transporte al trabajo y añado un entrenamiento ejecutivo como el siguiente:


  • 2 minutos de flexiones de core*
  • 4 minutos de sentadillas
  • 2 minutos de dominadas, haciendo un total de 50 en ese límite de tiempo
  • 2 minutos de flexiones de core

Total 10 minutos

*Con flexiones de core me refiero a hacer 1 flexión cada 5 segundos durante el total de 2 minutos, por lo tanto hago una plancha entre cada flexión.


También les dejo otros ejemplos de formas en las que he incorporado el entrenamiento en mi día a día que pueden funcionar para ti también:


  • Voy corriendo o en bici al trabajo, parando en una colina cercana para correr sprints, intervalos de flexiones por tiempos o dominadas en las ramas de los árboles.


  • Cuando tengo mucho trabajo que me ocupa días, mañanas y noches. Corro al trabajo y al volver, poniéndo el cronómetro para que suene cada minuto, recordándome que haga una serie de flexiones. En lo que llego o vuelvo del trabajo hago varios kilómetros corriendo y cientos de flexiones, pero no me ha quitado mucho tiempo de mi día.


  • Como mencioné antes, tengo una barra de dominadas, mancuernas y bandas de resistencia en casa y en la oficina, así que nunca tengo una excusa para no entrenar.


  • Comprométete a hacer un determinado número de dominadas cada día.


  • Pon la alarma de tu móvil para que suene cada hora y hagas una serie de dominadas o de flexiones.


  • Coge 20 minutos de la hora de comer para hacer un entrenamiento con el equipamiento que tengas disponible.


  • En casa, monté una zona de juegos para los niños cerca del área de ejercicio para mi, así puedo vigilarlos mientras entreno.


  • Cuando hace calor, voy al parque con los niños y monton un circuito en el que corro desde las barras de dominadas, hasta el banco para hacer flexiones, a una recta para hacer sprints. Mis hijos piensan que es divertido ver como su padre se cansa y se unen al circuito.


  • En invierno, en lugar de conducir, llevo a mis hijos en un trineo. Les gusta mucho más y se convierte en un buen ejercicio para mí (tirar de 2 o 3 niños en un trineo, a través de la nieve suele ser una actividad bastante exigente).



Te sorprenderás de lo bien que te sientes después de un entrenamiento corto, rápido e intenso como estos. Si has tenido experiencia con el estilo de vida paleo ya tendrás una idea seguro.

Espero y confío en que mis experiencias con el estilo de vida paleo os ayuden y os animen a muchos de vosotros a encontrar formas creativas y prácticas de incorporarlo a vuestras vidas familiares y profesionales y que tengais el objetivo de ser padres y madres en forma, padres paleo y miembros del equipo ejecutivo.

Os deseo lo mejor,

Paul Attia


Resumen de padre en forma vs. padre gordo


  • Cuando te conviertes en padre pasan dos cosas: la cantidad de tareas que tienes al día se incrementa mucho y la cantidad de tiempo disponible baja mucho. Aquí es donde mucha gente desfallece
  • Elige ser un padre en forma
  • Haz pequeños cambios, consistentemente y a largo plazo
  • Incorpora actividad física en tu día a día, reconociendo que tu vida como padre es muy ajetreada, y que probablemente nunca deje de serlo, así que tienes que adaptarte
  • Incorpora estas actividades de forma fácil y práctica
  • Convierte tu transporte en una forma de ejercicio (camina, corre, monta en bici, para a mitad de camino para hacer sprints o flexiones)
  • Compra una barra de dominadas, mancuernas o una banda de resistencia y ponlas en tu casa o en el trabajo y márcate objetivos diarios.
  • Aprende a hacer entrenamientos ejecutivos
  • Incorpora tus niños al ejercicio (circuitos en el parque, montar en bici, correr, caminatas etc.)
  • Facilita que se lleve en tu casa una alimentación paleo, incluso fuera de casa
  • Pon una neverita en tu trabajo con fruta y verdura
  • Guarda bastantes snacks (nueces, almendras etc.)
  • Encuentra sitios cerca de tu trabajo donde puedas comer platos paleo, para que sepas donde ir si tienes que comer fuera

Por Yerai Alonso


No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...