sábado, 8 de diciembre de 2012

Testimonio: Cetogénesis para mejorar a los enfermos de Alzheimer


En el artículo sobre el combustible del cerebro vimos que la glucosa no es la única fuente de energía de nuestro órgano más preciado. También se pueden usar los cuerpos cetónicos provenientes del metabolismo de la grasa.

Para investigar un poco más sobre el tema vamos a ver este curioso y esperanzador caso. Se trata del testimonio de la Dra. Mary Newport publicado en el Tampa Bay times en el que nos relata cómo los cuerpos cetónicos ayudaron a mejorar el estado de su marido, afectado por Alzheimer prematuro.







El único consuelo de la Dra. Mary Newport ante el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer en su marido era que éste no parecía darse cuenta de todo lo que iba empeorando.

“Él no se daba cuenta de su declive, odio decirlo pero esa era la única parte positiva. Veía como mi marido durante 36 años simplemente se iba desvaneciendo” afirma la Dra. Newport, de 56 años y directora de la unidad de cuidados intensivos para recién nacidos del Hospital Spring Hill.

Su marido, Steve Newport contable de profesión, dejó su trabajo el día que nació su primera hija, permitiendo así que su mujer terminara su formación médica. Conforme pasaba el tiempo, trabajaba desde casa, llevando la contabilidad de su mujer y cuidando a sus dos hijas, que ahora tienen 22 y 26 años.

 Hace 6 años, Steve empezó a tener dificultades con tareas ordinarias. Le costaba más contabilizar y cometía más errores.

“No sabía lo que me pasaba. Estaba confuso” comenta Steve hacerca de sus días de prediagnóstico.“Había muchos síntomas y sabía que algo me estaba pasando”

Acudieron a su médico de cabecera, que los mandó al especialista. El diagnóstico de un Alzheimer prematuro fue devastador. Según el instituto nacional de salud estadounidense, 4.5 millones de norteamericanos tienen Alzheimer. En cambio el Alzheimer prematuro (personas de 30 a 60 años) es bastante raro, afectando sólo a un 5% de quienes sufren la enfermedad.

Aunque no hay forma de confirmar un diagnóstico de Alzheimer, Steve dio positivo para un marcador genético que pronostica un mayor riesgo de Alzheimer prematuro.

Fue tratado con varios medicamentos para intentar ralentizar la progresión de la enfermedad, pero continuó su declive. En agosto del año pasado, según nos comenta la Dra. Newport, su marido tuvo un “cambio drástico”, perdiendo más de 5 kilos.

“Perdió todo interés en comer, y eso no era una buena señal. Además abandonó la práctica del kayak y la jardinería que le gustaban tanto.”

La Dra. Newport buscó en internet investigaciones de nuevos medicamentos que aceptaran a su marido. En mayo, decidieron probar en investigaciones de las universidades de San Petersburgo y Tampa. 

La tarde antes de la primera prueba, la Dra. Newport no durmió investigando sobre ambos estudios. Así fue como encontró un tercero que estaba dando grandes resultados: mejora de la memoria.

“La mayoría de medicamentos intentan detener el avance de la enfermedad... pero nunca oyes hablar de “mejora”. Enseguida supe que tenía que saber más”.

Comenzó a buscar online y descubrió que se trataba de un tratamiento con un aceite compuesto de triglicéridos de cadena media, conocido como aceite MCT.

En la enfermedad de Alzheimer, algunas células cerebrales parecen tener dificultad metabolizando la glucosa. Sin este combustible, las neuronas podrían empezar a morir. Pero los investigadores estudiaron el efecto de otra fuente de energía para las células cerebrales: los cuerpos cetónicos producidos por el metabolismo de la grasa. Este estudio es conducido por el doctor Theodore VanItallie, profesore del colegio de farmacéuticos y cirujanos de la Universidad de Columbia en Nueva York ha estudiado los cuerpos cetónicos durante más de 35 años.

“Los cuerpos cetónicos son una gran fuente de energía que cuida el cerebro”.

Dijo VanItallie, explicando que cuando estás en ayuno, el cuerpo produce cuerpos cetónicos de forma natural. El hígado convierte el aceite MCT en cuerpos cetónicos cuando es digerido. En las primeras semanas de vida, los cuerpos cetónicos proveen cerca de un 25% de la energía que necesitan los recién nacidos para sobrevivir.

Además la dra. Newport descubrió algo interesante sobre este aceite MCT: el aceite de coco no hidrogenado contiene más de un 60% de triglicéridos de cadena media.

Steve no fue aceptado para la primera investigación. Era incapaz de recordar la estación, mes o día de la semana y obtuvo una puntuación de 14 sobre 30 en el examen de capacidad mental. Conforme a los resultados se le clasificó como un caso “severo” de Alzheimer.

Una prueba importante de la progresión del Alzheimer es dibujar un reloj de memoria. Esa tarde, Steve apenas podía recordar cómo era un reloj. Su mujer se empezaba a perder la esperanza.

“En ese momento me di cuenta, ¿por qué no probar el aceite de coco como suplemento dietético? ¿Qué podemos perder? Si el aceite MCT funcionó para ellos por qué no podría hacerlo para nosotros?”

En el camino a casa pararon en una tienda y compraron un tarro de aceite de coco extra virgen no hidrogenado. El informe del estudio científico que leyó venía con las dosis usadas por lo que hizo cálculos para saber cuánto debía darle a su marido.

A la mañana siguiente añadió 2 cucharadas del aceite al desayuno de su marido y el suyo.

En el camino a la segunda prueba (para la Universidad de Tampa) la Dra. preguntó a su marido el día, mes y año.

“Recé con más fuerza que nunca” dijo.

Sus rezos fueron respondidos. Steve sacó un 18 en el examen, lo máximo que había sacado nunca y cuatro puntos más que el día anterior.

“Fue como si el aceite hubiera hecho efecto y le hizo pensar claramente de nuevo, estábamos entusiasmados”.

El aceite pareció aclarar sus pensamientos y Steve empezó a consumirlo a diario. Al quinto día ya había una mejora tremenda.

“Steve se enfrentaba al día a día con más alegría, como hacía antes de la enfermedad”.

Más de 5 meses después sus temblores habían disminuido, las molestias visuales que le impedía leer habían desaparecido y se había vuelto más sociable e interesado por quienes le rodeaban.

Nada puede reparar el daño cerebral que Steve sufre a causa del Alzheimer y no hay cura. Pero el aceite parece estar ayudándole.

Los Newport no son los únicos que han encontrado resultados positivos con los cuerpos cetónicos. En 2005, el doctor VanItallie estudió el efecto de una dieta cetogénica en la enfermedad de Párkinson. En su estudio, cinco pacientes mantuvieron esta dieta durante un mes, mejorando sus temblores, rigidez y capacidad para caminar hasta en un 43%.

El Parkinson es similar al Alzheimer ya que es neuro-degenerativo, y el metabolismo de la glucosa puede verse afectado, comentó el Dr. VainItallie.
“Sabemos que si le damos a los pacientes cuerpos cetónicos, podemos sobrepasar ese bloqueo de la glucosa”. Aún así, los investigadores no saben si el efecto es a corto o a largo plazo.

Además, estos cuerpos cetónicos pueden ser beneficiosos para personas con Huntington, esclerosis múltiple, enfermedad de Lou Gehrig y diabetes tipo I y II.

El dr. Veech, jefe del laboratorio de control metabólico en el Instituto Nacional de Salud en Bethesda ha trabajado con cuerpos cetónicos durante más de 40 años y actualmente trabaja para el ejército, investigando la posibilidad de estos cuerpos cetónicos de mejorar el rendimiento de las tropas en condiciones severas.

 El dr. Veech ha escrito varios artículos sobre el tema y está convencido de que los cuerpos cetónicos pueden proveer más energía celular que la glucosa y que pueden ser clave en el tratamiento de enfermedades neuro-degenerativas. 

Por otro lado también señala la importancia de tener cuidado si decidimos probar a usar el aceite de coco ya que mucha cantidad de una sola grasa puede ser peligroso y puede provocar diarrea y vómitos.

La dr. Newport afirma que se necesita más investigación con respecto al tema, pero que está contenta con lo que ha conseguido hasta ahora.
“Tengo la prueba viviente de que esto ayudará a la gente. Quiero que lo sepa todo el mundo que tenga el mismo problema, ya que a ellos también puede ayudarles”.

“Todo lo que pido es que se investigue más. Después de saber lo que es el Alzheimer, cualquier cosa que ayude a estabilizar o mejorar la salud de esa persona merece la pena”.

Si quieres saber más sobre la cetogénesis y el ayuno intermitente hay un libro en español sobre el tema, si quieres echarle un vistazo haz click aquí.

Por Yerai Alonso

Fuente: http://www.tampabay.com



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